Como saber, mejorar y curar la mala circulación

21 Jun

¿Alguna vez has notado los pies hinchados y helados? ¿Tienes la sensación de hormigueo? Si tu respuesta es si, lo más seguro que tengas problemas de mala circulación. Este trastorno es muy recurrente y bastante gente lo sufre.

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Mala circulación: causas y síntomas

Causas

Los factores de riesgo o que causan un fluído sanguíneo indebido son muy semejantes a los componentes que desencadenan la ateroesclerosis (endurecimiento de las arterias).

En este texto hemos hablamos los 5 siguientes:  

  • Malos hábitos: tabaquismo, consumo de alcohol, una dieta fundamentada en comestibles ricos en grasas saturadas y sedentarismo.  
  • Nivel de colesterol prominente y presión sanguínea alta.  
  • Obesidad o sobrepeso alto.  
  • Estrés  
  • Factores hereditarios como son antecedentes familiares de ateroesclerosis. 

Una mala circulación sanguínea perjudica a nuestros pies y piernas bastante antes de que aparezcan las primeras advertencias visibles. El cansancio elevado, el mal en las extremidades o los pinchazos tienen la posibilidad de ser los primeros indicios. 

Sin embargo, cabe resaltar que hay advertencias que se observan a fácil vista y detallan que sufrimos este inconveniente (*El nivel de gravedad sigue esta escala: Suave / Moderado / De compromiso / Alarmante / Severo / Patológico / Crónico).

Los signos más recurrentes son: 

Arañas vasculares

Estas sobresalen por su color rojizo y por tener forma de telaraña. Se localizan por debajo de la piel, pero no sobresalen. Se pueden observar por un mal retorno de la sangre de la misma manera que las varices.  

  • Grado de gravedad: suave 

Varices y piernas muy hinchadas

La debilidad de las paredes venosas hace una acumulación de la sangre que provoca que se ensanchen las venas. De ahí, que aparezcan estas dolencias además conocidas como venas varicosas. 

Más allá de que no posee un nivel de gravedad muy prominente, no debemos pasarlas por prominente, dado que tienen la posibilidad de manifestarse coágulos en las varices (varicoflebitis) o hemorragias en ellas (varicorragias). 

-Grado de gravedad: moderado

Cambio anormal de color de las uñas de los pies con engrosamiento

Uno de los indicios de la mala circulación es el cambio en el color de nuestras uñas de los pies. Estas tienen la posibilidad de cambiar hacia tonalidades azules o violetas gracias a la falta de oxígeno al no llegar de forma precisa la sangre a estas partes distales.

Comentar que estos colores más oscuros además tienen la posibilidad de señalar que tenemos la posibilidad de padecer modificaciones cardíacas o inconvenientes respiratorios. 

  • Grado de gravedad: de preocupación

Alteraciones en el color de la piel

Un fluido sanguíneo indebido hace cambios en el color de la piel de pies y piernas. Logramos hallar pacientes con los pies más blanquecinos de lo común o amoratados, pero además con manchas marrones (dermatitis ocre) o eccemas.

Todas estas modificaciones cutáneas se tienen que a una mala circulación.  Resaltar que, si se muestran manchas marrones, te sugerimos que vayas a un experto dado que puede ser un síntoma que nos señale que poseemos un inconveniente alarmante de circulación. 

  • Grado de gravedad: de preocupación

Agotamiento y falda de velocidad en los movimientos

Si sentimos un agotamiento recurrente y nos cuesta desplazarnos bastante más de lo recurrente puede que tengamos una mala circulación de la sangre, puesto que los nutrientes no llegan de forma precisa a nuestros pies y piernas ocasionando esta pesadez. 

  • Grado de gravedad: de preocupación 

Cambios de temperatura

Los pies van a estar más fríos o más calientes de lo común. La sangre no llega bien a las partes distales del cuerpo, lo que hace un descenso de la temperatura. Además puede ocurrir al opuesto, sentir un calor elevado en los pies.

Esto se origina por que la sangre no retorna de forma precisa y sigue en estas zonas, lo que hace un incremento de la temperatura. 

  • Grado de gravedad: de preocupación

Piel seca, acartonada y muy dura

Los cambios en la textura de la piel tienen la posibilidad de ser indicio de una mala circulación. Es primordial humectar nuestros pies con cremas particulares para evadir que se produzcan lesiones más graves.  En “Pies secos. ¿Por qué es considerable humectar de manera correcta los pies?” exponemos todas las claves. 

  • Grado de gravedad: de preocupación

Cicatrización de las heridas demasiado lenta

La mala circulación de la sangre además hace que nuestros glóbulos blancos no se muevan a la agilidad correcta y esto también provoca que el sistema inmunitario no ande bien. Por esto, las lesiones en los pies y piernas se cicatrizarán de forma lenta, inclusive llegando a mostrarse úlceras. 

Esto acostumbra ocurrir en pacientes que sufren diabetes.

  • Grado de gravedad: severa 

Claudicación (cojera) discontinua

La claudicación intermitente es un síntoma de la aterosclerosis, una enfermedad caracterizada por el bloqueo de las arterias gracias a los depósitos de grasa.

Esto causa un fluído sanguíneo indebido afectando a piernas y pies. El que la padece tiene capacidad de andar algunos metros, pero se debe parar por el mal producido por los calambres.   

  • Grado de gravedad: severa

Cuáles son las complicaciones que podemos presentar

Si nos encontramos frente un caso radical de una mala circulación sanguínea, el afectado puede verse de enorme manera con limite tanto que le no permita seguir con su estilo de vida.

Puede sentir mal en pies y piernas con tan solo un mínimo de esfuerzo o, inclusive, que una mala cicatrización le provoque úlceras en la piel que logren llegar a transformarse en gangrena o derivar en la amputación de un integrante.

Prevención: 10 consejos útiles para mejorar la mala circulación

La rutina día tras día nos impone sostener una posición prolongada en el tiempo, comúnmente por necesidades de trabajo, y si a esto le sumamos que no poseemos tiempo para hacer ejercicio, se acoplan dos componentes que hacen que nuestra circulación en las partes  inferiores estén comprometidas.

Por esto y mas, te expongo estos 10 consejos a llevar a cabo para mejorar o algún inconveniente relacionado con el fluido sanguíneo: 

Evitar a toda costa estar en la misma posición

A lo largo del día tenemos la posibilidad de pasar numerosas horas en la misma posición, bien sentados o parado. Es aconsejable mover los pies y las piernas, ofrecer breves paseos, levantarse al baño o a tomar agua. Al estar sentados intentar evitar el cruce de piernas, puesto que los callados femorales se cierran, favoreciendo la aparición de varices y inconvenientes circulatorios. Además, es positivo usar un reposapiés. 

Utilizar media compresoras

En los trabajos que se tenga que estar muchas horas parado es bueno usar medias de compresión para evadir circulación colateral y/o varices. Para eso, un experto va a tener que ser quien valore el nivel de compresión que se requiere y la talla más correcta para la persona. 

Colocar las piernas en elevación

Acostarse y elevar las piernas exactamente, por arriba del corazón, es bueno tras pasar tiempo parado o sentado.  Poner énfasis que, si estamos hablando de las embarazadas, lo mejor es reposar recostada sobre el lado izquierdo y, ubicar una almohada entre las piernas para estar más confortable.

Utilizar calzado cómodo

Es muy recomendable usar un zapato práctico y ancho, tratando no llevar un tacón elevado. Además es primordial que el zapato transpire y que lleve una suela que amortigüe y aísle. 

Realiza ejercicio al aire libre

Lo mejor es llevar a cabo ejercicio de forma regular y a primera o a más reciente hora del día dado que tiene un efecto venotónico, esto quiere decir, que estimula la circulación creciendo el fluido circulatorio fortaleciendo la pared de las venas. 

Si no tienes idea qué llevar a cabo te animamos a que salgas a caminar, hagas natación, baile, bicicleta o gimnasia. Además hay prácticas de ejercicios simples para hacer mejor la circulación.

Dieta saludable y equilibrada

Inclínate por los comestibles que benefician la buena circulación como la cúrcuma, la cayena, el ajo, las infusiones con limón, los frutos secos, etc. Además, es aconsejable continuar una dieta baja en sal, dado que el sobrepeso perjudica a la circulación. 

Sin embargo, lo destacado es asistir a un experto para que sea él quien te señale qué dieta es la más correcta a continuar. 

Lleva una buena hidratación por fuera y por dentro

Beber entre 1,5 o 2 litros de agua al día es algo que debería llevar a cabo todas las personas, pero de forma más rigurosa si sufres inconvenientes de circulación. Paralelamente, también importa hidratarse la piel de los pies con cremas particulares para evadir la sequedad o la aparición de durezas y grietas.

Dale un masaje a tus pies

Al finalizar el día, es aconsejable ofrecer una ducha con agua fría en las piernas y un masaje desde el pie hasta la rodilla, de forma ascendente, para encender el riego sanguíneo. Así, se aliviará la sensación de inflamación y pesadez. 

Evitar exposición innecesaria al calor

Con el calor las venas se dilatan, lo cual hace difícil el retorno de la sangre. Por esto, es aconsejable no utilizar fuentes de calor directas, oséa, no ponerse cerca de una estufa o un radiador ni exponerse al sol a lo largo de un largo tiempo. 

Dale una visita al podólogo 

Si presentas algún sintoma te sugerimos que visites al podólogo para hacer un control de las uñas y de las hiperqueratosis plantares (durezas). Además, el profesional va a poder apreciar si hay que tomar alguna medida o utilizar algún régimen concreto. 

Continuar estos consejos y, más que nada, acostumbrarse a los buenos hábitos va a ser muy positivo por el momento no solo para hacer mejor la circulación sino para todo nuestro cuerpo. 

Tratamiento: que es recomendable a hacer para disminuir los riesgo de la mala circulación

Es primordial asistir a un experto en relación se detecte alguna de estas advertencias, puesto que las resoluciones dependen de la gravedad de la lesión. Entre los tratamientos que tienen la posibilidad de sugerir los distintos expertos encontramos:  

  • Espumas especializadas de relleno en las arañas vasculares.
  • Bypass de safena.
  • Fármacos venotónicos y estimuladores de la circulación.

Al fin y al cabo, es primordial que cuando se observen o detecten cambios sutiles o advertencias que logren denotar que se padece una mala circulación sanguínea acudas a un experto.

Muchas de estas enfermedades no acostumbran aislarse de manera local, oséa, acostumbran ir a través de procesos crónicos o sistémicos como diabetes, insuficiencias renales, cardiacas, etc. Por esto, los tratamientos dependerán de la gravedad de la lesión.

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